EDUCACIÓN POSTURAL
CON T-BOW
Joaquin Reverter Masià / David Ribera-Nebot (2008)
CosmoWellness, nº 25, Marzo 2008
 
INTRODUCCIÓN
El T-Bow es un arco multifuncional para la
educación, el entrenamiento y la terapia motriz. Ideal para sesiones
colectivas y entrenamientos personalizados. Sandra Bonacina es la
creadora del T-Bow, herramienta de entrenamiento que ha desarrollado
junto a Víctor Denoth, ambos profesores universitarios de
fisioterapia, fitness y entrenamiento en el Instituto de Movimiento
y Ciencias Deportivas de la Universidad de Zurich (Suiza). El T-Bow
es de madera o fibra sintética, está cubierto con una esterilla en
la parte convexa y con una capa ligeramente granulada en la parte
cóncava. Es fácil de transportar, ligero, muy manejable,
antideslizante, estable y apilable en un espacio muy reducido. Unas
aberturas en los bordes permiten una fácil fijación de las T-Bands o
bandas elásticas. Es utilizable por ambos lados, permite entrenar en
un espacio muy pequeño y su multifuncionalidad favorece el
entrenamiento integral de capacidades coordinativas, condicionales y
cognitivas.
TEXTO
Los conceptos de educación postural así como su
implementación con el T-Bow, parten de la filosofía y metodologías
prácticas del Maestro
Francisco Seirul·lo Vargas.
Conceptos
sobre la educación postural
La postura es una consecuencia y una
manifestación del esquema corporal de cada persona. El esquema
corporal es el conocimiento, que se completa progresivamente, de
nuestro cuerpo en reposo y movimiento, percibiendo sus partes y el
todo, como instrumento de nuestra relación con el entorno. Este
conocimiento se estructura o se manifiesta a 3 niveles:
- Somatognosia: conocimiento de tamaños,
formas, dimensiones, etc de mi propio cuerpo (nivel perceptivo).
- Mecanognosia: conocimiento de cómo funciona
mi cuerpo en movimiento (nivel comportamental).
- Iconognosia: conocimiento de mi imagen
corporal y significado de mi cuerpo (nivel significativo).
Vivimos globalmente el conocimiento de los 3
componentes del esquema corporal. Estos componentes se compensan
unos con otros y forman una unidad funcional que interactúa
constantemente. Cada uno de estos aspectos se identifica con lo que
cada uno es más feliz. La iconognosia hace referencia a un
sentimiento de mi postura, mi significado acerca de los aspectos de
somatognosia y mecanognosia. Nuestro esquema corporal, y la postura
como su manifestación, poseen más o menos valor en nuestra vida
según diferentes momentos. Siempre está influenciada y depende de
los aspectos cognitivos, afectivos y emotivos de cada persona.
El conocimiento de nuestro cuerpo por partes de
una forma analítica (lateralidad) o integrando todas las partes en
un todo (actitud) se verá facilitado y favorecido por una buena
relajación y respiración, a todos los niveles del esquema corporal
(somatognosia, mecanognosia e iconognosia).
La actitud es la postura corporal que se va
instaurando y modificando a lo largo de la vida como consecuencia de
la acción de agentes externos e internos sobre la estructura de
nuestro cuerpo.
Factores externos:
-Acción continua de la gravedad (modificaciones
constantes y obligan al equilibrio).
-Utilización de utensilios (modificaciones
transitorias y deterioro de la mecánica osteo-articular con posibles
desarrollos incorrectos del tono muscular).
-Costumbres y hábitos sociales (modificaciones
transitorias y posible deterioro de hábitos higiénico-posturales
correctos)
Factores internos:
-Hereditarios (permanentes y poco
modificables).
-Situaciones emocionales (permanentes o
transitorias que modifican la postura).
-Tono muscular (relación constante entre el
sistema muscular y nervioso).
Desde la educación motriz se intentan mejorar y
solucionar los problemas ocasionados por el tono muscular y la
acción de la gravedad sobre nuestro cuerpo. Cada situación postural
requiere un estado tónico diferente. Se distingue el tono de reposo,
tono de actitud (postura de pre-acción) y el tono de acción. El tono
postural es la suma del tono de reposo y actitud. El resultado de
nuestra acción sobre la gravedad es el equilibrio estático o
postural y el equilibrio dinámico o reequilibrio.
Distinguimos unas corrientes o perspectivas en
relación a la educación postural:
-Higiénica-reeducadora (salud postural en la
vida diaria y laboral, y reeducación de problemas posturales).
-Expresivo-creativa (la postura en estética,
espectáculos y deportes).
-Educativa (educación postural en la escuela y
la vida, y entrenamiento coadyuvante supresivo en los deportes).
Integrando las 3 corrientes seleccionamos los
recursos específicos de la educación-entrenamiento motriz para el
desarrollo de la educación postural orientada a la salud:
Educación del esquema corporal (lateralidad y
actitud) y de sus factores facilitadotes (relajación y respiración).
Destacamos a nivel de actitud los medios para
actuar sobre el tono y la acción de la gravedad: desarrollo muscular
equilibrado (musculatura antigravitatoria y el resto), mantenimiento
de la movilidad articular (flexibilidad y elasticidad), conocimiento
y práctica de las relaciones entre el centro de gravedad y la base
de sustentación (a nivel segmentario y global), educación de la
respiración y la relajación.
Destacamos la relajación como un estado de
equilibrio psicofisiológico del que emana un bienestar que permite
el máximo rendimiento en cualquier actuación motriz. Este bienestar
lo mejoramos a través de la mejora de las capacidades de percepción
y la mejora del control tónico. Ambas desde una perspectiva estática
a través de la actitud (percepción postural estática a nivel
segmentario y global, control tónico de reposo-actitud
intrasegmentario, intersegmentario y global) y desde una perspectiva
dinámica a través de la coordinación dinámica (percepción postural
dinámica a nivel segmentario y global, control tónico de
actitud-acción intrasegmentario, intersegmentario y global).
Entrenamiento coadyuvante supresivo (dirigido a
la prevención de toda posible lesión y paralelo al entrenamiento de
capacidades): mejora de las capacidades de coordinación básicas de
las áreas corporales que intervienen de forma preferente en las
técnicas específicas, equilibrio del balance muscular en los grupos
más importantes protagonistas-antagonistas de las técnicas
preferidas, descarga tendinoso-articular, movilidad articular,
elasticidad muscular y comprensión mecánica de las técnicas
específicas.
Educación
postural con el T-Bow
A partir de los recursos específicos de la
educación-entrenamiento motriz hemos seleccionado unos ejemplos de
ejercicios prácticos y especiales de educación postural que pueden
desarrollarse de forma diferencial con el T-Bow.
Su orientación está enfocada hacia la obtención
de una buena salud postural en el ámbito fitness y wellness, para
colaborar de forma efectiva con la salud integral de la persona.
No se describen las metodologías y condiciones
de implementación de las tareas ni los diseños de estructuras de
sesión.
Nos centraremos en las alternativas que hacen
extraordinariamente excepcional al T-Bow: sus posibilidades de
entrenamiento de las situaciones de equilibrio estático y dinámico
cuando es utilizado sobre su superficie cóncava (posición de
balancín). Otro nivel es colocar un T-Bow encima del otro
(superficies convexas en contacto) para conseguir más amplitud de
balanceo.
Las acciones diferenciales con su infinidad de
opciones son los balanceos (longitudinales y transversales) sentados
y con apoyo individual de pies o manos, y los balanceos en apoyo
simultáneo de pies y manos.
Ejemplos de ejercicios de educación postural
con el T-Bow en posición de balancín (equilibrio estático y dinámico
en situación de balanceo):
- Actividad de los brazos durante el balanceo
en apoyo de pies, sentado o en cuadrupedia. Actividad de las piernas
durante el balanceo en apoyo de manos o brazos. Ej. durante el
balanceo: movimientos simultáneos, asimétricos y alternativos de
brazos/piernas; aceleraciones y desaceleraciones segmentarias;
acciones balísticas segmentarias seguidas de pendulares; completar
el movimiento de un/a brazo/pierna con el/la homólogo/a; movimientos
segmentarios ondulados.
- Actividad de diferenciación de cadera,
tronco, cintura escapular y cabeza durante un balanceo en apoyo de
pies, manos, sentado o en cuadrupedia. Ej: fijar todas las partes
excepto una que movilizamos (inclinaciones laterales y frontales del
tronco, rotaciones del tronco, rotaciones de cintura escapular,
movilizaciones de cadera, movilizaciones de cabeza).
- Secuencia de balanceo en apoyo de pies y
adoptar una postura estática. Ej: desde el balanceo, equilibrio
sobre el T-Bow en semiflexión de piernas con brazos extendidos
arriba.
- Secuencia de balanceo en apoyo de manos con
el cuerpo extendido y adoptar una postura estática. Ej: desde el
balanceo, equilibrio sobre el T-Bow con brazos extendidos y con el
apoyo de un solo pie.
- Paso de una postura de equilibrio a otra
variando las formas de apoyo. Ej: de balanceo longitudinal sobre
pies, a una postura de balanceo transversal.
- Secuencias de cambio de postura variando el
número de apoyos. Ej: de balanceo longitudinal en cuadrupedia, a
balanceo triple apoyo (sin un pie), a balanceo doble apoyo
(pie-mano), a balanceo un apoyo (pie) cambiando pies delante y
detrás.
- Adopción de un equilibrio postural previo a
una acción de balanceo. Ej: equilibrio en flexión de brazos sobre el
T-Bow transversal y paso a un balanceo de brazos con cuerpo
extendido alternando movimientos laterales de piernas. Son
interesantes los juegos de competición para conseguir un determinado
número de balanceos.
- Interiorización de posturas de equilibrio
mediante trabajos frente a un espejo y estímulo musical.
- Adopción de distintas posturas estáticas
durante distintas secuencias de balanceo. Ej: balanceo sentado y
stop con brazos arriba, más balanceo en apoyo de manos en posición
de puente facial y stop en posición de puente dorsal.
- Paso progresivo de un movimiento global a uno
local. Ej: paso sucesivo del balanceo en apoyo de pies al
mantenimiento del equilibrio estático mientras un brazo realiza
rotaciones.
- Desde un balanceo en apoyo de pies (de manos,
mixto o sentado), crear situaciones de desequilibrio (ej: acción
brusca de giro, recepción de un balón lastrado, luchar con un
adversario con/sin móvil, salto,…) y seguidamente conseguir una
situación de equilibrio estático.
- Discriminar amplitudes del balanceo en apoyo
de pies/manos con la amplitud del movimiento de brazos/piernas. Ej:
balanceo de pies corto y braceo amplio.
- Discriminar velocidades del balanceo en apoyo
de pies/manos con la velocidad del movimiento de brazos/piernas. Ej:
balanceo de pies lento y braceo rápido (ej: 2/6).
- Mantener la misma velocidad de la función
respiratoria para un balanceo a velocidad lenta, media o rápida; o
viceversa.
Todos los ejemplos anteriores pueden ser
aplicados también a las situaciones más diferenciales y únicas que
se pueden conseguir con el T-Bow: las combinaciones del balanceo con
el T-Bow con las acciones de brazos (y en menor medida también de
piernas) con las T-Band (bandas elásticas). En estas circunstancias
la riqueza de educación postural aumenta significativamente cuando
combinamos y alternamos los siguientes parámetros:
- Piernas en
equilibrio estático o balanceo dinámico.
- Brazos en
equilibrio estático o balanceo dinámico.
- Acciones de brazos
con las T-Bands en condiciones estáticas o dinámicas.
- Acciones de
piernas con las T-Bands en condiciones estáticas o dinámicas.
Ej: balanceo transversal sobre pies y acciones
dinámicas laterales de brazos con las T-Band, para pasar a una
postura estática con relajación de un brazo y manteniendo el otro en
tensión estática arriba, y después seguir con el balanceo dinámico
de pies al tiempo que se relaja el último brazo y se inicia una
acción dinámica del otro.
Estos conceptos son igualmente significativos y
diferenciales, cuando durante el balanceo con el T-Bow, en vez de
las T-Bands utilizamos otros materiales móviles como mancuernas,
barras y balones.
Es conveniente adecuar el nivel dificultad de
las situaciones de equilibrio y reequilibrio para que proporcionen
una buena salud postural. Acciones repetidas de un nivel de
dificultad excesivo pueden provocar sobrecargas unilaterales o en
ángulos articulares y musculares que sean lesivas para la persona y
además no eduquen la postura de forma saludable.
Basándonos en la experiencia de Sandra
Bonacita, desde el punto de vista terapéutico el T-Bow se utiliza
para estabilizar las articulaciones de pie y rodilla. Los balanceos
realizados profilácticamente disminuyen la hiper-extensión de las
articulaciones del pie y previenen las inflamaciones del periostio
(periostitis) en las piernas o inflamaciones del tendón de Aquiles.
Igualmente, la presión hacia fuera y la
rotación externa de las rodillas favorecen un atornillado funcional
del eje longitudinal de la pierna. El trabajo de estabilización
favorece un eje longitudinal de la pierna recto y una carga óptima
de las articulaciones de la pierna. Es especialmente apropiado para
piernas en forma de O o X (genu varum y varus) y para problemas de
rodillas. Mediante un entrenamiento regular, los dolores de las
articulaciones del pie y la rodilla pueden desaparecer.
El mantenimiento del equilibrio, utilizando el
T-Bow como balancín, obliga a un trabajo de estabilización de
piernas, tronco y cintura escapular, y además activa fuertemente la
espalda y las nalgas.
Los trabajos asimétricos, que adquieren una
especial riqueza y precisión durante los balanceos, también permiten
la activación de grupos musculares más profundos y de la musculatura
intervertebral más pequeña.
Desde el prisma de la mejora de las capacidades
coordinativas básicas para la salud, las situaciones de
equilibrio-reequilibrio con el T-Bow permiten el desarrollo de unos
ejercicios que pueden combinarse entre sí:
-Balanceos utilizando distintas combinaciones
de apoyos, saltos y giros de las extremidades y partes del cuerpo,
en distintas disposiciones posturales.
-Equilibrios estáticos y dinámicos utilizando
apoyos, saltos y giros de las extremidades y partes del cuerpo sobre
superficies cóncavas y convexas, adoptando múltiples posturas.
-Combinación de situaciones de balanceo y de
equilibrios y mini-desplazamientos en superficie cóncava y convexa,
con movimientos de coordinación dinámica especial, como pases,
lanzamientos y recepciones, botes, etc.
A estos tipos de ejercicios se les pueden
asociar distintos matices coordinativos para controlar el
movimiento, implementar el movimiento en el espacio y adecuarlo
temporalmente.
Es necesario un desarrollo básico de la
capacidad condicional de fuerza, orientada desde las condiciones de
más velocidad hasta las de más resistencia, para realizar con
efectividad las acciones de la vida diaria de manera que nos
produzcan la mínima fatiga y se eviten sobrecargas excesivas en
nuestra estructura corporal. Con una buena selección del trabajo
combinado del T-Bow con el propio cuerpo, las T-Band y los
materiales móviles (tales como mancuernas, barras y balones
lastrados), se pueden optimizar los métodos de entrenamiento de
fuerza de forma variada y aplicada a las acciones de la vida diaria
para proporcionar un soporte condicional efectivo a la estabilidad
postural.
La posibilidad de estar sentado en posición
elevada y la superficie arqueada del T-Bow permiten una elevación
fácil de la cadera que facilita la adopción de múltiples posturas de
estiramiento, de movilidad articular de la columna vertebral, los
tobillos y las muñecas, así como de relajación.
Utilizando la superficie convexa del T-Bow
(posición step) también existen opciones muy prácticas e
interesantes de educación postural; especialmente cuando se le
asocia el trabajo con las T-Bands a ambos lados o de materiales
móviles.
Por otro lado, la forma de arco permite un
entrenamiento del tronco anatómicamente correcto. El tronco se puede
reforzar a distintos niveles, movilizando selectivamente distintos
segmentos de la columna vertebral.
Nuevas alternativas para aplicar los ejercicios
orientados a la educación postural son posibles al colocar un T-Bow
encima de otro por sus lados cóncavos de manera que conseguimos una
superficie arqueada dinámica, o al combinar los equilibrios y
reequilibrios entre un T-Bow en posición step y otro en posición
balancín.
Por último, estos ejercicios con el T-Bow deben
realizarse incluyendo simultáneamente la optimización de capacidades
cognitivas, afectivo-sociales, emotivo-volitivas y
expresivo-creativas, si realmente queremos conseguir una mejora
cualitativa en el significado de nuestro cuerpo y así contribuir a
nuevas estructuraciones del esquema corporal que se manifiesten en
una mejor salud postural, de manera que nuestro estado general de
salud mejore.
Bibliografía
-Bonacina S (2005). Das
umgasende Training mit dem multifunktionellen rainingsbogen.
Training Tips von Sandra Bonacina. Fitness Tribune, 93: 112-113.
-Bonacina S (2006).
Trainingsarten T-Bow. “Tipos de entrenamiento con el T-Bow”.
http://t-bow.ch/cgi-bin/page06/page06.html, revisado 9 de diciembre
de 2007.
-Reverter-Masià J (2004). Cualidad de vida,
salud y actividad física. Documento Universidad Rovira i Virgili.
-Seirul·lo Vargas F (1986). Entrenamiento
coadyuvante. Apuntes de medicina deportiva, 23, 38-41.
-Seirul·lo Vargas F (1987). Manifestaciones
básicas de la motricidad. Documento INEFC Barcelona.
NOTA SOBRE LOS
AUTORES
Joaquin Reverter-Masià es General Manager
EEB-Entrenamiento Deportivo Barcelona, Doctorando en Ciencias de la
Motricidad Humana y Profesor de Motricidad Humana – Universidad de
Zaragoza. David Ribera-Nebot, por su parte, es Director Técnico
EEB-Entrenamiento Deportivo Barcelona, Doctorando en Ciencias de la
Motricidad Humana y Master of Science in Kinesiology (Exercise
Physiology).


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